
La Ruta de la Aventura es un viaje diferente, una experiencia reservada para aquellos que buscan lo insólito y que no se conforman con las bellezas convencionales. Es atreverse por caminos que merodean la fantasía y limitan con lo inédito.
Pasando por Sauce, Curuzú Cuatiá y Mercedes, cada una con su historia llegamos a un mundo mágico. Más allá comienza lo desconocido y la aventura propiamente dicha. Ese espejo de agua conocido con el nombre de Esteros de Ibera que cubre una superficie de 14.900 km2. En el Iberá es posible pescar con relativa facilidad, así como practicar actividad subacuática en profundidades de hasta 16 metros. Otro gran atractivo es el safari fotográfico, ya que su fabulosa fauna se expresa a través de especies prácticamente extinguidas en otras partes del mundo: ciervo de los pantanos, guazuncho, venadillo de campo, lobito, nutria, yacaré, etc.
En la Ruta de los Jesuitas nos encontramos con un fascinante itinerario que pone en contacto al turista con una de las empresas más originales y fervorosas de toda la historia. Un paseo por el pasado que recorre cuatro localidades que formaron parte de las celebradas misiones jesuíticas: Yapeyú, La Cruz, Santo Tomé y San Carlos.
Este recorrido tiene el encanto de lo antiguo y las comodidades de lo moderno, una conjunción extraña pero perfecta.